HAY MALAS NOTICIAS DE SALUD DE VICENTE FERNANDEZ CON VIVE CON UN MEDICO LAS 24 HORAS HAGAMOS UNA ORACIÓN PARA QUE PUEDA SALIR DE ESTA SU FAMILIA ESTA EN TREMENDA TRISTEZA.

La mala salud de Vicente Fernández: convive con un médico las 24 horas.

Cáncer de hígado y de próstata, trombosis pulmonar y hernias abdominales son sólo algunas de las dolencias que ha padecido el ídolo mexicano.

HAY MALAS NOTICIAS DE SALUD DE VICENTE FERNANDEZ CON VIVE CON UN MEDICO LAS 24 HORAS HAGAMOS UNA ORACIÓN PARA QUE PUEDA SALIR DE ESTA SU FAMILIA ESTA EN TREMENDA TRISTEZA.

HAY MALAS NOTICIAS DE SALUD DE VICENTE FERNANDEZ CON VIVE CON UN MEDICO LAS 24 HORAS HAGAMOS UNA ORACIÓN PARA QUE PUEDA SALIR DE ESTA SU FAMILIA ESTA EN TREMENDA TRISTEZA.

Por más de medio siglo ha sido considerado como uno de los grandes de la música mexicana. Vicente Fernández (76), más conocido como el “Charro de Huentitán”, se ha transformado en una verdadera leyenda, gracias a temas como Volver, volver, Acá entre nos y Mujeres divinas. “¡Larga vida a don Chente!”, clamaron sus fans durante su última su aparición pública en Las Vegas.

Todo un acontecimiento después de que se retirara de la música en abril de este año, a causa del cansancio y los problemas que le ha traído su extenso historial médico. Una larga lista de enfermedades, que -durante décadas- lo ha mantenido en la cuerda floja, además de obligarlo a convivir con un médico las 24 horas del día, para así poder chequear sus dolencias de forma oportuna y constante.

“[Vicente] Tiene más de 10 años viajando con el médico de guardia [Roberto Esquivel], desde que estaba en activo trabajando; es mejor tenerlo y no ocuparlo, que ocuparlo y no tenerlo”, comentó recientemente Vicente Fernández Jr. al diario Basta. Y es que el también padre de Alejandro Fernández no se aleja ni un segundo de su doctor.

“El cantante pasa más tiempo con él que con su esposa”, aseguró la revista Tv y Novelas, en relación al afán del artista por mantener todos sus malestares controlados y así poder disfrutar de sus actividades diarias, sin tener que preocuparse porque su salud siga decayendo.

Porque el 10 veces nominado al Grammy ha sufrido tantos “achaques” -como suele referirse el mismo a sus enfermedades-, que es necesario monitorearlo con regularidad. Hace 14 años le fue diagnosticado por primera vez un cáncer de próstata, una batalla que, aunque la peleó en silencio, la dio con muchísima valentía.

“El cáncer es como una gripe. Si te agarra débil no la haces, pero yo siempre he sido un hombre de mucha fortaleza”, comentó a People tiempo después de su exitosa operación, además de hacer hincapié en que su “inmejorable condición física” siempre le ha permitido hacer frente a este tipo de padecimientos.

No obstante, en 2012, la vida volvió a golpearlo y debió suspender su gira Mi despedida, a causa del descubrimiento de una “anomalía” en su hígado. Otra vez el cáncer se había instalado en su cuerpo. El 8 de noviembre del mismo año fue intervenido quirúrgicamente en la Universidad de Illinois. Y aunque el tumor fue extraído en su totalidad (junto al 40% del órgano), el divo ha reconocido que sí había temido lo peor. “Le di la bendición a mis hijos y me despedí de mi vieja, le pedí perdón si acaso le falté el respeto en algún momento”, comentó a los medios en ese entonces.

Gracias a su vigor y energía, Vicente Fernández pudo recuperarse más rápido de la esperado. Sin embargo, sólo un año después, sus pulmones fueron los que le jugaron una mala pasada. En agosto de 2013 tuvo que ser ingresado de urgencia en Guadalajara debido a una trombosis. Un coágulo que afectó sus vías respiratorias y, como consecuencia, lo dejó temporalmente sin voz. Nuevamente, el ídolo cumplió con sus tratamientos y volvió a los escenarios para continuar con el tour de despedida que había extendido por tantos años… hasta que la edad, otra vez, le pasó la cuenta.

En marzo de 2015, “Chente” tuvo que ser sometido a una cirugía abdominal, a raíz del hallazgo de una hernia ventral. Pero, en medio de la operación, los doctores se dieron cuenta que no se trababa de una sola, sino que de tres. Pese a ello, Fernández volvió a sonreír y 10 días después ya posaba para sus seguidores en Instagram. “Doy gracias a Dios por cada día que me regala. Siempre he dicho que he sido muy bendecido por poder disfrutar de mi familia, mi gente y del cariño de mi público. Gracias por preocuparse por mi salud, aquí sigo echándole muchas ganas”, escribió.

Aunque los problemas no acabaron ahí. Porque cuando estaba listo y dispuesto para dar su concierto final en el Estadio Azteca de la Ciudad de México, una de sus rodillas presentó algunas complicaciones como la hinchazón-, lo que le impedía mantenerse de pie por momentos muy largos. Finalmente, Vicente logró manejar todas sus dolencias y se presentó su “adiós” el 16 de abril de este año en el DF ante una emocionada multitud. Desde entonces, sólo se ha dedicado a descansar. Los años no han pasado en vano. A pesar de ello, él insiste en que “no le entran balas”.

“Como decía Juan Gabriel: lo que se ve no se pregunta. Y mi papá está muy fuerte y contento, disfrutando su retiro dignamente”, confirmó su primogénito después de que algunos medios locales publicaran la noticia de que no se alejaba de su médico. Además, sus cercanos comentan que el amor también lo ha hecho renacer. “Mi mujer es mi mujer. Es la mitad de Vicente Fernández”, redactó en su libro Adiós a un grande, donde hace referencias continuas a cómo “Cuquita” -su señora- se ha vuelto su razón de vivir.

Aunque, durante estos días, el “rey de la ranchera” ha encontrado otro motivo para mantenerse muy ocupado: la política. Tras el tercer debate presidencial de Estados Unidos, el ícono azteca mostró su apoyo a Hilary Clinton entonando una canción y expresando sus preferencias de forma pública. En un conmovedor encuentro,la candidata demócrata abrazó al cantante agradeciéndole por “su maravillosa canción, que fue vista por 40 millones de personas”. Por su parte, Fernández no dudó en llamarla “la próxima presidenta”. Un gesto significativo para la comunidad latina, que también espera que Vicente viva por varios años más.